Utiles, pero peligrosas

Las escaleras son herramientas facilitan tareas diarias como pintar, limpiar canaletas, arreglar el jardín o acceder a estanterías. Son imprescindibles, pero su uso incorrecto puede transformarlas en riesgos innecesarios. De hecho, representan un gran porcentaje cuando hablamos de accidentes domésticos.

Antes del uso

  • Revisar peldaños, bisagras, topes y fijaciones antes de cada uso.
  • Limpiar para evitar polvo, grasa o humedad.
  • Guardar en lugares protegidos y de manera que se eviten deformaciones.
  • Evitar dejar expuesta directamente al sol.

Uso correcto

  • Colócalas en una superficie firme, nivelada y no resbaladiza.
  • Para escaleras apoyadas, ubicar con una proporción de 1:4 —por cada metro de altura, 25 cm de base.
  • No subir sobre el último peldaño útil.
  • Mantener tres puntos de apoyo: mínimo dos manos y un pie, o dos pies y una mano.

Buenas prácticas

  • No subir bajo efectos de alcohol o medicamentos que alteren el equilibrio.
  • No transportar objetos pesados mientras se trepa; usar cinturón portaherramientas o que alguien te entregue los elementos.
  • Utilizar calzado antideslizante firme.
  • Si podes, pedí ayuda para sostener la escalera mientras la usas.

Estadísticas y contexto

  • En el hogar, las caídas representan uno de los principales tipos de accidentes domésticos, especialmente en niños y adultos mayores.
  • Una fuente internacional indica que aproximadamente el 30 % de las lesiones accidentales en el hogar se originan por caídas en escaleras.

Un caso que me toco de cerca…

Una mañana, Carmen, mi abuela, tomo la decisión de limpiar con un plumero el tapa rollo de la ventana de la cocina comedor. Carmen no llegaba por sí misma ya que no es una persona de gran estatura, entonces decidió emplear una escalera de madera que tomo del galpón de mi abuelo. Apoyo la escalera con un cierto ángulo, subió con su plumero hasta uno de los últimos peldaños y dos minutos más tarde, sonó mi teléfono. Era mi abuelo, llamándome y diciéndome que mi abuela se había caído de la escalera. Inmediatamente arribo a su casa y encuentro a mi abuela en un solo grito, tirada boca abajo sobre la escalera. Llamamos al servicio de emergencias, vino la ambulancia, la llevaron al hospital y le dieron la atención correspondiente.

El resultado de toda esta historia fue una fractura en la pelvis producto del golpe consecuencia de la caída. Además, podrán imaginar todo lo que vino después: el tratamiento, visitas al médico, medicación y semanas de recuperación.

¿Por qué se produjo el accidente? Algo importante que con cierta intención no les mencione. Mi abuela, obsesiva de la limpieza, minutos antes de querer limpiar el tapa rollo, encero el piso de la cocina comedor con la perfección con la cual lo hacía siempre. Poco después, tomo la escalera de madera y la apoyo sobre el mismo piso encerado. Esto hizo que cuando Carmen alcanzo los últimos peldaños, la escalera se deslizara hacia atrás y mi abuela caiga sobre la propia escalera. El resultando ya lo conocen ¿cierto?

Por eso, y porque la experiencia así lo demuestra… sino pregúntenle a mi abuela…

¡¡¡Recorda!!!

  • Las escaleras son útiles, pero también riesgosas.
  • Usarlas correctamente, mantenerlas en buen estado y respetar las buenas prácticas reduce enormemente la probabilidad de accidentes.
  • Las cifras y este caso real muestran que la prevención es fundamental.

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